
Obra de Jesús Zurita Villa
El cartel conmemorativo del 799 aniversario de la Aparición de la Virgen de la Cabeza parte de la iconografía tradicional: aparece la Virgen entronizada en la montaña sagrada, con el pastor arrodillado, sus ovejas —símbolo también del rebaño del pueblo de Dios— y una corte de ángeles que convierten la oscuridad en un espacio luminoso de revelación. Uno de los ángeles descubre el manto de la Virgen, dejando ver una representación vegetal que figura la esperanza del Paraíso prometido.
Los azules profundos evocan la noche en la que el cielo y la tierra se unieron y se hicieron indistinguibles en el Cerro de la Cabeza, mientras que la pintura recoge el sentido simbólico y la estética medieval del origen de la devoción a la Virgen de la Cabeza, incorporando referencias renacentistas, como la iconografía de la vestimenta basada en la reja del Santuario, y barrocas en la composición.
A las puertas del VIII Centenario, el cartel vuelve la mirada al instante fundacional medieval de la devoción para vindicar una tradición ininterrumpida de fidelidad a la Virgen de la Cabeza, nacida en una noche en la que el Cerro del Cabezo se convirtió para siempre en un lugar de encuentro entre Dios y los hombres.
