
En la noche bendita, María nos entrega al Salvador. Del sí humilde de la Virgen brota la Luz que vence toda oscuridad.
“Ella dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre”.
(Lc 2,7)
Hoy contemplamos a la Madre que guarda el Misterio en su corazón y nos señala el camino hacia Cristo.
Que Nuestra Señora de la Cabeza, Madre y Reina, nos acerque siempre al Niño Dios y nos enseñe a vivir en fe y esperanza.
Desde la Real e Ilustre Cofradía Matriz de Nuestra Señora de la Cabeza de Andújar, proclamamos con gozo el Nacimiento del Señor.
Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor
