
Hoy la Iglesia nos marca con ceniza y nos recuerda que el camino comienza desde la humildad. “𝘾𝙤𝙣𝙫𝙞𝙚́𝙧𝙩𝙚𝙩𝙚 𝙮 𝙘𝙧𝙚𝙚 𝙚𝙣 𝙚𝙡 𝙀𝙫𝙖𝙣𝙜𝙚𝙡𝙞𝙤”.
Se abre ante nosotros el tiempo de la espera, del recogimiento y la oración. Cuarenta días para volver la mirada al Señor… y para buscar el amparo de una Madre que nunca nos abandona.
En este Miércoles de Ceniza, la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Santísima Virgen de la Cabeza inicia su caminar cuaresmal poniendo sus pasos bajo la protección de nuestra Madre. Que sea Ella, Reina de Sierra Morena, quien nos guíe en este desierto interior, quien nos enseñe a vivir la fe con la sencillez del peregrino y el compromiso del cofrade.
Que la ceniza que hoy recibimos sea semilla de conversión, que el silencio se vuelva oración, y que cada latido nos acerque más al misterio de la Cruz.
Caminemos hacia la Pascua de la mano de la Santísima Virgen de la Cabeza, porque donde está la Madre, siempre encontramos el camino.

