
En este III Domingo de Adviento, llamado también Domingo de la Alegría, la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Santísima Virgen de la Cabeza enciende la tercera vela de la corona de Adviento, mientras la Iglesia entera se llena de gozo ante la cercanía del Señor.
«Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. El Señor está cerca» (Flp 4,4-5).
La Palabra de Dios nos invita hoy a una alegría profunda y serena, que no nace de las cosas del mundo, sino de la certeza de que Cristo viene a salvarnos y a quedarse con nosotros.
A los pies de Nuestra Madre, la Santísima Virgen de la Cabeza, causa de nuestra alegría, queremos ofrecer nuestras preocupaciones y sufrimientos, para que Ella los presente a su Hijo y nos alcance la gracia de vivir este tiempo en oración, humildad y caridad fraterna.
Que este tercer domingo haga crecer en nuestra Cofradía Matriz, en las cofradías filiales y en todas las familias devotas de nuestra Excelsa Titular, una alegría santa, que sea testimonio vivo del Dios que viene a habitar en medio de su pueblo.
