
Hoy la Iglesia nos marca con ceniza y nos recuerda que el camino comienza desde la humildad. โ๐พ๐ค๐ฃ๐ซ๐๐ฬ๐ง๐ฉ๐๐ฉ๐ ๐ฎ ๐๐ง๐๐ ๐๐ฃ ๐๐ก ๐๐ซ๐๐ฃ๐๐๐ก๐๐คโ.
Se abre ante nosotros el tiempo de la espera, del recogimiento y la oraciรณn. Cuarenta dรญas para volver la mirada al Seรฑorโฆ y para buscar el amparo de una Madre que nunca nos abandona.
En este Miรฉrcoles de Ceniza, la Real e Ilustre Cofradรญa Matriz de la Santรญsima Virgen de la Cabeza inicia su caminar cuaresmal poniendo sus pasos bajo la protecciรณn de nuestra Madre. Que sea Ella, Reina de Sierra Morena, quien nos guรญe en este desierto interior, quien nos enseรฑe a vivir la fe con la sencillez del peregrino y el compromiso del cofrade.
Que la ceniza que hoy recibimos sea semilla de conversiรณn, que el silencio se vuelva oraciรณn, y que cada latido nos acerque mรกs al misterio de la Cruz.
Caminemos hacia la Pascua de la mano de la Santรญsima Virgen de la Cabeza, porque donde estรก la Madre, siempre encontramos el camino.

