
En este IV Domingo de Adviento, la Real e Ilustre Cofradía Matriz de la Santísima Virgen de la Cabeza enciende la cuarta vela de la corona, a las puertas ya del Misterio Santo de la Navidad. La luz se ha ido acrecentando domingo tras domingo, anunciando la venida del Salvador.
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38).
Con estas palabras de la Virgen María contemplamos hoy el sí humilde y obediente de la Madre, por el cual el Hijo de Dios se hace carne y viene a habitar entre nosotros. En Ella, la Morenita de la Cabeza, vemos el modelo perfecto de fe, docilidad y entrega total a la voluntad divina.
Postramos nuestro corazón ante Nuestra Santísima Virgen de la Cabeza, pidiéndole que nos ayude a disponernos, como Ella, con pureza de alma, silencio interior y amor generoso, para acoger a Jesús que nace.
Que este cuarto domingo prepare definitivamente a nuestra Cofradía Matriz, a las cofradías filiales y a todas las familias devotas de nuestra Excelsa Titular, para celebrar la Navidad con espíritu profundamente cristiano, reconociendo en el Niño de Belén al Dios-con-nosotros, Emmanuel, única luz y esperanza del mundo.
